«Acertamos en el momento justo y sostuvimos el esfuerzo de principio a fin con muchísima madurez. Hemos dado una muestra de poderío no solo físico sino anímico, ante un rival motivado, que venía en ascenso. Salir victorioso habla del gran combustible y la madurez anímica del equipo», declaró en rueda de prensa tras el partido.
Por otro lado, Berizzo señaló que «la pasión y la emoción es inagotable. Después del esfuerzo del jueves, el equipo entendió que este partido era trascendental».
El técnico céltico reconoció que el encuentro fue muy cerrado. «Había pocas jugadas elaboradas con claridad, era un partido de oficio. El Deportivo tuvo un mano a mano y luego apareció nuestro hombre gol», destacó.
Respecto a la polémica celebración de Iago Aspas (el jugador se señaló el escudo frente a uno de los fondos de Riazor), Berizzo dijo que no vio la acción e hizo un llamamiento a la concordia. «No vi su celebración. De hecho no sé ni dónde se ubican los Riazor Blues. Yo me quisiera despegar de todo esto. Yo también formé parte de esa tensión en su momento. Pero todos hemos madurado y si somos fuertes los dos equipos, somos más fuertes todos. Antes se vivían cosas que no tenían que ver con el fútbol. Hoy podemos disfrutar de una fiesta donde hay un perdedor y un ganador. Hay que comportarse con mucho respeto, sobre todo en la victoria, porque también podemos estar nosotros en esa situación. Si alguien se ha podido sentir ofendido, mis disculpas. Venimos a un campo que nos ha respetado siempre y una ciudad que solo es rival en lo deportivo. Deseo que el Deportivo siga escalando posiciones y tenga una Liga de permanencia tranquila para así hacernos cada vez más fuertes en Galicia», finalizó.




















