Atios, Atios, Atios… no tiene rival. Al menos en el Certamen de Rondallas. Este sábado, 17 de enero, lo demostró en un pabellón del Instituto Ferial de Vigo (Ifevi) hasta la bandera. La agrupación porriñesa volvió a ganar, tal y como hizo las dos ediciones anteriores. También hubo premios para Vigo, con Valladares como mejor abanderado.
Tras la ganadora Atios, en segundo puesto ha quedado Pontellas (O Porriño). Santa Eulalia de Mos en tercer lugar. Les siguen Torroso (Mos) como cuarta y Herville (Mos) como quinta.
Además, en abanderados, el premio se lo llevó Valladares (Vigo) por segundo año consecutivo. También galardones Parada (Nigrán) y Pontellas (O Porriño) y mención especial a Atios (O Porriño) y Chaín (Gondomar).
La vicepresidenta de la Diputación de Pontevedra, Luisa Sánchez, celebró el récord de público registrado por el Certamen de Rondallas de Vigo. Cerca de 7.000 personas llenaron las butacas disponibles en el pabellón 1 del recinto ferial, entre las que se encontraban cientos de visitantes procedentes de fuera de Galicia.

Este éxito de asistencia se sumó al alcanzado en la participación de rondallas, ya que actuaron 17 agrupaciones procedentes de Vigo, Mos, O Porriño, Gondomar, Nigrán, Tui, Redondela y Baiona, con debut de las pertenecientes la estos dos últimos ayuntamientos. Las formaciones contaron con alrededor de 100 componentes cada una, por lo que movilizaron casi 1.500 personas.
Por su parte, el conselleiro de Cultura, Lingua e Xuventude, José López Campos, acompañado por el director xeral de Cultura, Anxo M. Lorenzo, y la delegada territorial, Ana Ortiz, destacó que la cita “vuelve a contar con el apoyo del Gobierno gallego en el marco de nuestro compromiso con la preservación y la puesta en valor de este patrimonio inmaterial”.





Así, resaltó “el papel de estas agrupaciones en la promoción y difusión de la música y de la cultura popular” y exaltó “la labor de la Federación, clave en la preservación de un legado tan valioso”. Además, recordó el reciente estreno de la película Rondallas, dirigida por Daniel Sánchez Arévalo, “que filmó algunas escenas precisamente durante el certamen del año pasado y que acaba de ampliar la visibilidad de esta tradición con las candidaturas a los Premios Goya”.




















