En tiempos de algoritmos que predicen hasta nuestro próximo suspiro, la Biblioteca Pública Municipal María Magdalena de Mos ha decidido romper la lógica de la recomendación personalizada. Con motivo de la celebración de San Valentín, el centro cultural recupera por segundo año consecutivo una de sus propuestas más estimulantes y celebradas: ‘Cita a cegas cos libros’. La iniciativa, que nació como un experimento el pasado año, regresa para demostrar que el amor por la lectura también se alimenta del misterio y la ausencia de prejuicios.
La actividad invita a los usuarios a sumergirse en una experiencia donde el envoltorio es el único protagonista visual. Desde el 9 y hasta el 13 de febrero, los lectores podrán llevarse en préstamo ejemplares cuidadosamente envueltos en papel de regalo, manteniendo en secreto tanto el título como el autor hasta que la soledad del hogar permita desvelar la identidad de la obra.
El arte de la seducción literaria
El mecanismo es tan sencillo como romántico. La biblioteca ha seleccionado un catálogo que atraviesa todos los géneros imaginables, desde el romance y el misterio hasta la ciencia ficción, la poesía o el ensayo. Para que la cita no sea del todo a oscuras, cada paquete incluye una pequeña pista sugerente escrita en el exterior, un breve susurro textual que orienta sobre la temática o el tono de la obra sin traicionar su anonimato.


Con esta premisa, la biblioteca busca no solo celebrar la festividad de los enamorados, sino fomentar un gusto por la lectura desprovisto de las etiquetas habituales. Es una oportunidad para que obras que a menudo pasan desapercibidas en las estanterías debido a una portada poco atractiva o un nombre desconocido encuentren su oportunidad basándose exclusivamente en su esencia.
Una experiencia cultural participativa y abierta
La iniciativa está diseñada para todos los públicos y edades, bajo una única premisa logística: cada usuario podrá llevarse un solo ejemplar envuelto. Esta norma busca democratizar la experiencia y asegurar que el mayor número posible de vecinos de Mos pueda participar en esta ruleta rusa de la literatura.
Este evento se consolida así como una pieza fundamental en la programación de la Biblioteca María Magdalena. En un mundo saturado de información, Mos propone una tregua para la curiosidad, reforzando el vínculo entre la vecindad y el patrimonio bibliográfico local a través de la emoción que genera lo inesperado.
Al final, como en cualquier relación que merece la pena, el éxito de la cita dependerá de la química que surja entre el lector y esas páginas desconocidas que, por unos días, serán su compañía más íntima.





















