Un agente de la Guardia Civil fuera de servicio logró salvar la vida de un ciudadano que se encontraba en grave peligro por atragantamiento mientras comía en un restaurante del municipio de Nigrán el pasado sábado.
Según informa la Benemérita en una nota de prensa, los hechos ocurrieron alrededor de las 14:45 horas, cuando el Sargento 1º Jefe del Destacamento de Seguridad de Vigo se encontraba almorzando en el citado establecimiento. En una mesa cercana, un hombre de avanzada edad que comía junto a su esposa comenzó a realizar gestos evidentes de angustia, mostrando claros signos de atragantamiento.
Al percatarse de la situación, el sargento se levantó de inmediato y, junto a otro comensal joven, acudió a auxiliar al afectado. En un primer intento, el joven le ofreció un vaso de agua, que el hombre expulsó violentamente por la nariz, señal inequívoca de una obstrucción severa de las vías respiratorias. Acto seguido, ambos intentaron ayudarle mediante palmadas en la espalda, sin éxito.
La falta de oxígeno provocó que el hombre se desplomara en el suelo, comenzando a presentar un evidente estado de cianosis. Ante la gravedad del momento, el Guardia Civil actuó con rapidez y determinación: levantó al afectado, lo sujetó por la espalda y le practicó la maniobra de Heimlich con compresiones firmes y precisas en la zona abdominal. Tras unos segundos críticos, el hombre consiguió expulsar un trozo de patata que le estaba causando la asfixia, recuperando progresivamente la respiración y la normalidad.
Mientras se desarrollaba la intervención, el personal del restaurante había alertado a los servicios de emergencia. Una ambulancia se personó en el lugar y atendió al ciudadano, confirmando posteriormente que la actuación del sargento había sido determinante y le había salvado la vida.
El hombre auxiliado, vecino de la zona y cliente habitual del establecimiento, acudió días después al cuartel de la Guardia Civil para expresar personalmente su agradecimiento y presentar una felicitación formal al agente que, aun encontrándose fuera de servicio, no dudó en actuar con «valentía, serenidad y eficacia», destacan desde la Guardia Civil.




















