El subdelegado del Gobierno en la provincia de Pontevedra, Abel Losada, ha criticado este martes con dureza a la Xunta de Galicia por la gestión de la borrasca Joseph. «Una vez más, el paso de Joseph, al igual que sucedió en octubre de 2024 con el temporal Kirk, ha constatado que la Xunta hace gestión de oficinista en las emergencias climatológicas limitándose a enviar correos electrónicos con avisos de colores«, ha dicho en un audio remitido a los medios de comunicación.
Losada ha afirmado que Inungal, el Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones en Galicia, «consiste en la práctica en dejar a los concellos completamente solos y abandonados a su suerte, tanto antes: fase de prevención, como durante: fase de emergencia, como después: fase de recuperación de los servicios públicos afectados».
Según Losada fueron varios los alcaldes de la provincia que ayer le transmitieron su impotencia en una jornada en la que, por primera vez en la historia, la Xunta envió un Es-Alert, «para luego hacer lo de siempre».
Nivel de emergencia
El subdelegado del Gobierno puso de ejemplo al alcalde de Cuntis, el socialista Manul Campos, del que dijo que se caló hasta los huesos acompañanso a los profesionales de protección Civil en sus tareas mien tras la Xunta le decía que no procedía declarar el nivel 2 de emergencia y que bastaba con el nivel 0.
«El nivel 0, o de preemergencia, consiste, para entendernos, en que los alcaldes se apañen«, ha criticado Losada, quien ha lído literlamente lo que dice el plan Inungal: «La situación 2 se declarará cuando se produzcan inundaciones que superen la capacidad de atención de los medios y recursos locales o, aún sin producirse esta última circunstancia, cuando los datos biométricos e hidrológicos y las predicciones meteorológicas permitan prever una extensión o agravamiento significativo. Estas situaciones podrán comportar la constitución del CECOPI»-
Lo cual, ha recordado Losada, no ha sucedido pese a que «ayer, varios alcaldes de esta provincia comunicaron que los medios municipales estaban desbordados y la situación meteorológica fue ciertamente extrema». Ante esta situación, ha dichoLosada, «la Xunta hizo lo de siempre: gestión de oficina mientras los alcaldes se mojaban auxiliando a sus vecinos en zonas inundadas, retirando árboles y señalizando cientos de embolsamientos de agua en vías de comunicación de todas las titularidades».
«Y hoy estarán ocupados evaluando daños y comenzando a repararlos, mientras las ayudas económicas de la Xunta para reponer los servicios públicos, como es habitual, ni están ni se les espera», ha concluido.




















