Gardacostas de Galicia ha cerrado el año 2025 con un balance de 9.704 inspecciones, más de 36.000 aparatos de pesca prohibidos retirados y con 27.477 kilos de producto, principalmente marisco y pescado capturado de forma irregular, incautados.
La actividad desarrollada por Gardacostas de Galicia resulta «esencial» para proteger los bancos marisqueros y pesqueros, combatir prácticas que ponen en riesgo la sostenibilidad ambiental y económica del sector y apoyar a las personas profesionales que ejercen su actividad cumpliendo la normativa, según ha destacado el Gobierno gallego en una nota de prensa.
Se trata de un servicio que cuenta con una estructura operativa profesionalizada y con medios marítimos, terrestres y aéreos que permiten una presencia permanente en el mar y en el litoral a lo largo de todo el año.
Durante 2025, la mayor parte de la actividad ilegal detectada estuvo vinculada a la extracción de pulpo y marisco, «recursos de alto valor comercial y especialmente sensibles a la presión furtiva». Las actuaciones de control se concentraron mayoritariamente en las Rías Baixas y se reforzaron especialmente en los meses de primavera y verano, períodos en los que se concentra la mayor parte de los operativos y de las infracciones.
En concreto, se retiraron 16.769 nasas y 15.439 cacharros ilegales, así como más de 167.000 metros de artes de enmalle. Junto a las funciones de inspección y control, Gardacostas desempeñó también un papel en la defensa de la trazabilidad y de la seguridad alimentaria, actuando en coordinación con otros departamentos de la Xunta, con los servicios de salud pública y con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.






















