El frente marítimo de Vigo se prepara para una de sus transformaciones urbanas más ambiciosas en el ámbito de los servicios públicos. El Concello ha anunciado el inicio de la redacción del proyecto para transformar la planta baja del Auditorio Mar de Vigo, un vasto espacio que hasta ahora permanecía en bruto y que será reconvertido en un centro de uso ciudadano. La intervención pretende dotar de vida a una superficie de más de 3.300 metros cuadrados que, a pesar de la consolidación del edificio como referente cultural, no había sido integrada en la dinámica diaria de la urbe.
El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha calificado la trayectoria del complejo como un «éxito excepcional», subrayando que este nuevo paso permitirá aprovechar un área estratégica situada justo en la entrada del inmueble. El objetivo es que cerca de 2.500 metros cuadrados de dicha superficie se destinen íntegramente a actividades sociales y culturales, transformando el actual esqueleto de cemento en un espacio habitable y polivalente.
Del cemento a la habitabilidad
El proyecto de reforma, cuya redacción cuenta con un presupuesto inicial de 18.000 euros, aborda el desafío de humanizar un entorno que en la actualidad se limita a suelos de hormigón y columnas estructurales. La intervención técnica no solo se centrará en la compartimentación de los sectores mediante la construcción de tabiquería y la delimitación de recorridos, sino que exigirá una actualización profunda de los suministros.
“Tenemos que determinar y delimitar los sectores, fijar bien los recorridos y adaptar todo el sistema de electricidad y climatización acorde con un nuevo uso”, ha explicado el regidor. La adecuación a la normativa vigente será un pilar fundamental de la obra, incluyendo sistemas avanzados de protección contra incendios y criterios estrictos de accesibilidad, garantizando que el nuevo espacio sea inclusivo para toda la ciudadanía viguesa.
Versatilidad frente a la ría de Vigo
La apuesta por este local bajo responde a la necesidad de crear nuevos centros de encuentro en una zona de la ciudad que ha ganado peso demográfico y turístico en la última década. Aunque todavía no se han detallado las actividades específicas que acogerá, el Gobierno local asegura que la reordenación está diseñada para albergar «diferentes cuestiones de gran utilidad».
Esta ampliación de la oferta del Auditorio busca complementar su programación de eventos con una utilidad cotidiana. La ubicación, con vistas directas hacia la zona portuaria y la ría, convierte este nuevo espacio en un activo de gran valor para la revitalización del eje comercial y cultural que conecta Beiramar con el centro.
Próximos pasos administrativos
Una vez finalizada la redacción del proyecto, el Ayuntamiento procederá a la licitación de las obras, que se integrarán en el plan de inversiones para mejorar los equipamientos municipales. Con esta maniobra, el Mar de Vigo aspira a sacudirse su imagen de infraestructura exclusivamente ligada al espectáculo para convertirse en un pulmón social operativo durante todo el año.
La puesta a disposición de estos 2.500 metros cuadrados supone la recuperación de un «vacío urbano» dentro de un edificio emblemático, cerrando así el ciclo de construcción y puesta en marcha de uno de los iconos de la arquitectura contemporánea de la ciudad.





















