Las intensas precipitaciones que han castigado el sur de Galicia en las últimas jornadas no solo han saturado los cauces fluviales, sino que han comenzado a socavar la propia estabilidad de la trama urbana viguesa. El último episodio de esta vulnerabilidad se ha vivido esta mañana en la Rúa Casal, donde un camión de recogida de residuos ha quedado atrapado tras ceder el asfalto bajo su peso, abriendo un socavón de dimensiones considerables en mitad de la calzada.
El incidente se registró a las 10:10 horas, momento en el que la Sala de Comunicaciones de la Policía Local de Vigo recibió el aviso de alerta. Al desplazarse al lugar, los agentes confirmaron la gravedad de la situación: el eje delantero del vehículo pesado se había hundido en el terreno, dejando el camión peligrosamente inclinado y bloqueando por completo la circulación en este vial.
La hipótesis del colapso
Aunque los servicios técnicos municipales deberán realizar un informe pormenorizado, los primeros indicios apuntan a que las filtraciones de agua provocadas por las lluvias persistentes habrían debilitado la base de la carretera. Este proceso, conocido como erosión interna, genera cavidades bajo el asfalto que terminan por colapsar cuando un vehículo de gran tonelaje, como es el caso del camión de basura, ejerce presión sobre el firme aparentemente sólido.
Ante el riesgo de que el hundimiento pudiera ampliarse o de que el camión llegase a volcar sobre las viviendas colindantes, la Policía Local procedió de inmediato al corte total de la calle. La zona quedó asegurada mediante un perímetro de seguridad, mientras se coordinaban las labores para la retirada del vehículo y la evaluación de los daños en los suministros subterráneos.



Un operativo complejo de rescate y reparación
La retirada de un vehículo de estas características en una calle estrecha supone un desafío logístico para los servicios municipales. Pasadas las 18:30 horas, el camión de recogida de residuos permanece inmovilizado en el mismo punto, mientras los vecinos observan con inquietud cómo el pavimento continúa hundiéndose de forma lenta pero constante bajo el tonelaje del vehículo.
La situación ha entrado en una fase crítica. La combinación del peso masivo del camión y la extrema fragilidad del suelo, saturado tras días de lluvia incesante, está provocando un efecto de asentamiento progresivo. Esta inestabilidad impide una retirada rápida, ya que cualquier movimiento en falso podría acelerar el colapso del terreno y comprometer la seguridad de los operarios y de los cimientos de los edificios colindantes.
El tráfico en la Rúa Casal permanecerá interrumpido hasta que se garantice la total seguridad del firme. Este suceso vuelve a poner de relieve el estado de las infraestructuras en zonas de orografía compleja tras el paso de frentes meteorológicos extremos, un reto constante para el mantenimiento urbano en la mayor ciudad de Galicia.





















