En política, el descanso suele ser un espejismo o, como poco, un tiempo muerto que conviene aprovechar antes de que el calendario vuelva a apretar. Con esa premisa, la presidenta del PP de Vigo, Luisa Sánchez, ha reunido este viernes a casi 300 apoderados e interventores para enviar un mensaje nítido: la maquinaria electoral de los populares vigueses ya no está en boxes, sino en la línea de salida. Bajo un ambiente de encuentro informal, Sánchez ha activado oficialmente a su base ante la posibilidad de cualquier convocatoria electoral inminente.
La estrategia no es fruto del azar. Los populares encadenan una dinámica alcista en la ciudad olívica tras los últimos cuatro comicios (municipales, generales, autonómicas y europeos), logrando en esta última cita un crecimiento de 14 puntos. Para Luisa Sánchez, mantener ese músculo requiere que la militancia «más fiel y entregada» no baje la guardia.
El termómetro de los barrios frente al silencio institucional
La hoja de ruta marcada por Sánchez para esta nueva etapa de activación se apoya en dos pilares: la escucha activa y la presencia constante en el territorio. La dirigente popular ha instado a sus bases a ser los sensores del partido en cada parroquia y en cada calle. «Necesitamos estar en todas partes y saber qué es lo que afecta a los barrios; los vecinos llevan demasiado tiempo sin que nadie les escuche», aseveró durante el encuentro.
Para el PP de Vigo, el papel de sus interventores y apoderados trasciende la vigilancia de las urnas el día de las elecciones. Sánchez los ha definido como «nuestros ojos», pero les ha pedido dar un paso más para convertirse en la «voz» del proyecto alternativo que proponen para el Concello. El objetivo es que el trabajo diario de la formación se perciba como una realidad tangible frente a lo que consideran un modelo agotado.



La cooperación institucional como bandera electoral
Uno de los ejes discursivos que Luisa Sánchez quiere que su militancia traslade a la ciudadanía es el valor de la colaboración entre administraciones. El PP de Vigo reivindica un modelo donde el apoyo financiero de otras instituciones se traduzca en proyectos transformadores, alejándose del aislamiento y buscando «exprimir al máximo los beneficios de la cooperación».
Sánchez ha puesto sobre la mesa proyectos de calado que cuentan con el sello de gestión de las instituciones gobernadas por el Partido Popular, como la recuperación del Teatro Cine Fraga o la construcción de vivienda pública en Navia. Del mismo modo, recordó que la Diputación de Pontevedra es, hoy por hoy, el pulmón financiero de obras clave en la ciudad, desde la piscina de Teis hasta diversas humanizaciones y proyectos de movilidad vertical como los de Pintor Colmeiro.
Una base motivada para el asalto al Concello
La reunión de este viernes ha servido, en esencia, para inyectar una dosis de moral y tensión competitiva en el corazón del partido. Sánchez sabe que el crecimiento en votos en las sucesivas convocatorias ha generado una inercia positiva que no quiere desperdiciar. Al activar al PP de Vigo para «cualquier convocatoria», la presidenta busca que la estructura local sea capaz de movilizarse en tiempo récord, con un mensaje centrado en la utilidad pública y el compromiso con la ciudad.
«Sois nuestros ojos, pero también necesitamos que seáis nuestra voz y que habléis de lo que hacemos», alentó Sánchez a los presentes, cerrando filas en torno a un proyecto que busca trasladar al Ayuntamiento de Vigo el mismo modelo de gestión que defienden en el resto de las instituciones gallegas.



















