Hay rostros que explican por sí solos el valor de la responsabilidad social corporativa más allá de los balances financieros. Esta semana, las oficinas de Delikia han sido el escenario de uno de esos encuentros que detienen el reloj. La protagonista ha sido Perpetue, una niña de apenas año y medio procedente de Togo que, en las próximas semanas, regresará a su país con una vida nueva por delante. Tras meses de tratamiento en el Hospital Materno Infantil de A Coruña, la pequeña ha logrado superar con éxito una cardiopatía grave gracias al programa “Viaje hacia la Vida”, impulsado por la Fundación Tierra de Hombres con el respaldo de la compañía gallega.
Perpetue no ha estado sola en este trayecto. Durante su estancia en Galicia, ha contado con el abrigo de Paco y Alicia, su familia de acogida, y el apoyo de voluntarios como Susana y José. En la recepción de hoy, donde se han dado cita los socios de Delikia y los coordinadores de la Fundación, se ha puesto de manifiesto que la solidaridad, cuando es sostenida en el tiempo, se convierte en una estructura capaz de salvar vidas.
Un compromiso que se mide en rostros
La relación entre Delikia y la Fundación Tierra de Hombres no es fruto de un impulso pasajero. Desde 2019, el operador de vending mantiene una colaboración estrecha que ya ha dado sus frutos en casos anteriores, como el de Rayane, otro niño togolés que el año pasado pudo volver a casa tras una intervención similar.
Hasta la fecha, la compañía ha donado 48.700 euros a la Fundación, una cifra que cobra sentido al conocer que, gracias a iniciativas como esta, 129 niños y niñas han sido tratados en hospitales gallegos de un total de 880 en toda España. “Estos encuentros nos permiten poner rostro a la solidaridad y reforzar nuestro compromiso con el futuro de la infancia más vulnerable”, señalaban desde la dirección de la empresa.
El sándwich más solidario del mundo
Para garantizar la continuidad de estos tratamientos, Delikia ya prepara la maquinaria de su próxima gran acción. En marzo se celebrará la IV Edición del concurso ‘El sándwich más bueno del mundo‘. No se trata solo de una búsqueda de la excelencia gastronómica en sus obradores de Vigo y Madrid ya que además la iniciativa tiene un trasfondo social directo: el 10% de las ventas de las recetas ganadoras se destinará íntegramente a Tierra de Hombres.
Este modelo de colaboración permite que el consumidor final participe en el proceso de curación de menores que, en sus países de origen, no tienen acceso a la cirugía cardíaca especializada. El éxito de ventas de estos productos es lo que financia los traslados y la logística de un programa que hoy celebra el triunfo de Perpetue.
Un gigante vigués con alma social
Con 35 años de trayectoria y una facturación que ronda los 70 millones de euros anuales, Delikia ha demostrado que el crecimiento empresarial puede ir de la mano de la sensibilidad humanitaria. Con más de 15.000 máquinas repartidas por todo el país y una plantilla que supera los 500 trabajadores, la firma viguesa se consolida no solo como un referente en seguridad alimentaria y calidad (avalada por sus múltiples certificaciones ISO), sino como un actor clave en la cooperación internacional desde el ámbito privado.
La visita de Perpetue marca el fin de una etapa médica, pero abre un nuevo capítulo en la historia de la compañía, que ya mira hacia la próxima edición de su concurso solidario con el objetivo de seguir acortando las distancias entre la enfermedad y la curación.



















