Cesión de uso de viviendas vacías por parte de Abanca. Esa es la propuesta que ha hecho hoy el BNG de Vigo como medida para incorporar inmuebles a un parque público de vivienda y tratar de paliar así el principal problema de la ciudad.
Según el BNG, Abanca tiene actualmente unas 200 viviendas vacías en Vigo, cuya incorporación al mercado permitiría incrementar en hasta un 50% la oferta disponible de viviendas en alquiler en la ciudad.
Y la entidad bancaria que preside Juan Carlos Escotet, tiene una deuda con la ciudad que no ha saldado, según se desprende las palabras del portavoz del Bloque en Vigo, Xabier Pérez Igrexas: «desde la bancarización y privatización de las caixas gallegas fusionadas, entre ellas la viguesa Caixanova, la entidad hoy en manos de Escotet, acumula desde el año 2014 unos beneficios totales de 6.539 millones de euros. Hablamos de una entidad que fue rescatada con más de 6.200 millones de euros del FROB y del Fondo de Garantía de Depósitos, de los que se devolvieron 1.000 millones, apenas un 16% del dinero público recibido«.
Según Pérez Igrexas, eso supone «un ejemplo clamoroso e indecente de socialización de las pérdidas y de privatización de los beneficios» por parte de una entidad bancaria, la cual fue «construida en gran medida sobre el ahorro de Vigo». Por eso, ha añadido, es momento de reclamar a Abanca que «aporte en beneficio de la ciudad, aunque sea una pequeña parte de estos importantes rendimientos».
En consecuencia, los nacionalistas han instado tanto al Gobierno municipal como a la Xunta de Galicia a que promuevan un acuerdo para la cesión de uso gratuito de todas las viviendas vacías que tiene la entidad en Vigo, ciudada donde actualmente apenas hay 400 viviendas en alquiler, la mayoría «a precios asumibles para la mayoría social que representan a las clases populares y trabajadoras».
Se trata de una fórmula «perfectamente legal que ha sido adoptada por otras entidades», entre ellas la misma Sareb, ha dicho Pérez Igrexas, según el cual este mecanismo implica «importantes beneficios sociales, pero también para la propia entidad» bancaria.
«De lo que se trata es de evitar que una entidad bancaria rescatada con ingentes recursos públicos, como es el caso de Abanca, continúe contribuyendo a la situación delirante de tener en Vigo muchas, muchas casas sin gente, al tiempo que cada vez hay más gente que no se puede permitir una vivienda en la que vivir», ha concluido.




















