El Consejo de Administración del Puerto de Vigo abordará en su reunión de este viernes la declaración de extinción por caducidad de la concesión otorgada a Astilleros San Enrique -del Grupo Marina Meridional- en los terrenos de la antigua Factorías Vulcano.
Esa concesión se otorgó en 2022 por un plazo de 15 años y, en ese momento, la empresa avanzaba un volumen de negocio de 10 millones de euros anuales y un crecimiento de plantilla desde los 28 trabajadores de ese momento hasta casi 80.
Así, en el plan presentado por San Enrique, se proyectaba un volumen de negocio de 10 millones anuales hasta 2026 y, con una tasa de crecimiento que le haría llegar al final de la concesión, en 2036, con casi 14,7 millones de euros anuales. El proyecto industrial contemplaba también inversiones por más de dos millones de euros para obras en las instalaciones, colocación de placas fotovoltaicas, dotación de medios anticontaminación, adecuación de redes de suministro o maquinaria, entre otros.
La concesión estaba sujeta al cumplimiento de esas inversiones y condiciones presentadas en el proyecto.
«Desproporcionada»
Ante el anuncio de que la extinción de la concesión será llevada a la reunión del Consejo, Astilleros San Enrique ha emitido un comunicado en el que tilda dicha decisión de «desproporcionada» y ha manifestado su «profunda preocupación».
La empresa ha asegurado que ha hecho una inversión de 3,35 millones de euros en las instalaciones, más otras inversiones en marcha, y que da empleo directo a 200 personas. Según ha trasladado, su facturación en 2025 fue de más de 9 millones de euros y la previsión «confirmada» para 2026 es de 14 millones, que pueden crecer hasta 25 ó 30 millones «con los nuevos contratos en negociación».
Astilleros San Enrique ha explicado que, actualmente, opera con tres líneas industriales y tiene varios proyectos en marcha: la construcción de una rampa ro-ro para Ferrovial y el Puerto de Santander, la fabricación de estructuras metálicas y bloques para otros astilleros, servicio de reparación de gran calado para navieras nacionales e internacionales, fabricación de estructuras para Dragados Offshore, y un proyecto pionero de fotovoltaica marina flotante para Naturgy/BN.
Igualmente, ha asegurado que tiene dos proyectos «en fase final de negociación»: un crucero ‘explorer’ por 40 millones de euros y un ferry para Noruega por 83 millones de euros.
Por todo ello, y tras justificar los eventuales retrasos en las inversiones «por causas propias de la complejidad industrial y puesta en marcha de un modelo de negocio nuevo», ha solicitado «posponer la tramitación de la caducidad» y otorgar un «plazo razonable» para que la Autoridad Portuaria «audite las inversiones ejecutadas», «verifique el estado operativo y carga actual de trabajo» y «constate la evolución económica y la proyección sólida del astillero».
El BNG pide un centro de reparaciones navales
Mientras, el BNG de Vigo ha demandado un centro de reparaciones navales en los terrenos de la antigua Factorías Vulcano en vez de ampliar la terminal de contenedores, advirtiendo de que el fin de la concesión de Astilleros San Enrique, que prevé la Autoridad Portuaria, «no puede significar la desaparición del sector naval de las instalaciones centenarias de Teis».
«Si bien el desarrollo de ese proyecto empresarial no logró el nivel de actividad necesario, bajo ningún concepto la finalización de esta concesión puede suponer la desaparición del sector naval de los astilleros de Teis con 107 años de historia«, ha reivindicado el portavoz municipal del Bloque, Xabier Pérez Igrexas.
Según ha dicho, las instalaciones actuales reúnen las «condiciones necesarias» para poner en marcha este centro de reparaciones con el objetivo de «fortalecer este sector estratégico» para la ciudad.
Por ello, ha insistido en la necesidad de una «enérgica» intervención pública en cooperación con tejido empresarial ante la «incapacidad manifiesta» del capital privado para desarrollar las potencialidades del naval en Vigo.




















