La borrasca Joseph continúa dejando episodios de máxima tensión en la geografía gallega, donde el agua ha dejado de ser una constante meteorológica para convertirse en una amenaza directa. Este martes, el municipio de Portas fue testigo de un angustioso auxilio humanitario cuando la Guardia Civil, en una operación coordinada con Protección Civil, logró rescatar a un conductor cuyo vehículo había quedado parcialmente sumergido y atrapado por las fuertes corrientes del río Chaín.
El incidente se produjo en una carretera secundaria, un tramo que en cuestión de minutos se transformó en una trampa de lodo y agua. La intervención, marcada por la urgencia y el riesgo de las crecidas, evitó lo que podría haber sido una tragedia en una de las zonas más castigadas por el temporal en las Rías Baixas.
Una intervención de urgencia en condiciones críticas
El aviso de emergencia saltó a media mañana, alertando de un turismo inmovilizado en una zona de difícil acceso y con el nivel del agua subiendo peligrosamente. La respuesta fue inmediata: una patrulla de la Usecic (Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia), que se encontraba realizando labores de vigilancia en las proximidades, se desplazó al lugar junto a efectivos de Protección Civil y una patrulla del Puesto de Caldas de Reis.
Al llegar, los agentes se encontraron con una escena compleja. El coche estaba encajado en un lateral de la vía, con parte del chasis sumergido y azotado por la fuerza del río Chaín, que se había desbordado inundando la calzada. El conductor, bloqueado por la presión del agua y el talud, era incapaz de abandonar el habitáculo por sus propios medios.

Maniobras de extracción bajo la corriente
Dada la inestabilidad del terreno y la fuerza de la corriente, los equipos de rescate priorizaron la estabilización del vehículo antes de proceder a la extracción. Para liberar el turismo, fue necesario emplear un vehículo todoterreno de la Guardia Civil y una eslinga de alta resistencia.
Mientras el vehículo policial ejercía la fuerza de remolque, los operarios de Protección Civil y los agentes realizaron maniobras de empuje manual para desencajar el coche del talud. Tras varios minutos de tensión, el automóvil fue reincorporado a la calzada y trasladado de inmediato fuera de la zona de inundación, poniéndolo a salvo de la riada que seguía ganando terreno.
Balance del rescate
El conductor fue hallado consciente, aunque presentaba un cuadro de nerviosismo y síntomas leves de hipotermia debido a la exposición al frío y la humedad. Tras una primera valoración en el lugar, se determinó que no era necesaria la asistencia sanitaria hospitalaria, quedando bajo el cuidado de los efectivos hasta su total recuperación.
Desde la Comandancia de la Guardia Civil han querido destacar la importancia de la coordinación entre los distintos cuerpos de emergencia, cuya rápida actuación resultó determinante para evitar un desenlace fatal. Asimismo, se ha reiterado la recomendación de extremar las precauciones durante este episodio de lluvias intensas, instando a los ciudadanos a evitar la circulación por vías secundarias cercanas a cauces fluviales o tramos que presenten acumulación de agua, donde la capacidad de tracción de los vehículos se ve anulada por la corriente.




















