Los Bomberos del Baixo Miño y de Mos consiguieron anoche con una rápida intervención que un incendio declarado en el aserradero de Mos no se extendiese y acabase afectando a toda la instalación, lo que pudieron evitar gracias a la premura con la que llegaron al lugar tras la llamada del 112 Galicia, que se produjo sobre las nueve de la noche.
El fuego se originó, por causas que aún se desconocen, en la cinta transportadora y afectó a unos pellets de madera y a un depósito de gasóleo, si bien se trata de zonas exteriores y los seis bomberos desplazados al lugar, tres de cada cuerpo, evitaron que se propagase a lanave.

En consecuencia, un fuego que podría haber causado un importante destrozo, dada la cantidad de material inflamable acumulado en la zona, como cascarilla y serrín, acumulado en un silo cercano, se quedó en un susto que no causó, afortunadamente, daños personales.
Una pequeña parte de la cornisa principales del aserradero, en todo caso, va a necesitar una buena mano de chapa y pintura tras haber quedado expuesta a las llamas más tiempo del deseable. Hasta el lugar también se desplazaron efectivos de la Guardia Civil.



















