El asfalto vigués ha sido testigo esta semana de una de esas historias donde el deporte y la narrativa digital convergen para crear una historia cargada de épica. El corredor e influencer madrileño Javier Toribio, conocido en la comunidad runner como @javiertoribiodp, ha sumado un nuevo capítulo a su ambicioso «Reto de los estadios». En esta ocasión, el escenario ha sido el perímetro de Balaídos, hogar del Celta y templo de muchos vigueses, que se convierte así en el quinto recinto de Primera División conquistado por sus zancadas.
El desafío no fue solo una cuestión de distancia, sino de épica. Bajo la influencia de la borrasca Ingrid, con rachas de viento y lluvia que han azotado la ciudad en los últimos días, Toribio completó una media maratón (21 kilómetros) alrededor del estadio celeste en la previa del encuentro contra el Lille francés.
Un laberinto urbano junto al Lagares
Correr en el entorno de un estadio como Balaídos requiere algo más que resistencia física; exige una planificación táctica. Debido a la configuración urbanística del recinto y a las obras en la zona de la Grada de Gol, Toribio se vio obligado a trazar una ruta meticulosa, alejándose por momentos de la estructura principal para mantener la fluidez de la carrera sin interrumpir el tránsito de los preparativos del partido.
A pesar de reconocer abiertamente en sus redes sociales atravesar un periodo de baja motivación, el corredor madrileño demostró que la disciplina y la resiliencia pueden imponerse al ánimo. Toribio detuvo el cronómetro en un meritorio tiempo de una hora y 50 minutos, documentando para sus miles de seguidores en TikTok e Instagram la dureza de un recorrido marcado por el temporal y el asfalto mojado.
Fútbol y running: la unión de dos culturas
La iniciativa de Javier Toribio trasciende el mero ejercicio físico. Su proyecto busca recorrer el perímetro de los 20 estadios de LaLiga, habiendo tachado ya nombres de la talla del Cívitas Metropolitano o el Reale Arena. Al unir el fervor futbolístico con la cultura del running urbano, Toribio ha logrado conectar con una audiencia transversal que valora la autenticidad y el esfuerzo amateur en un entorno de élite.
Como es habitual en sus retos, la inmersión fue total. Toribio se aventuró a pronosticar una victoria del Celta por 3-1. Si bien el marcador no fue exacto, su intuición sobre la victoria local se cumplió, validando una vez más esa conexión especial que el atleta busca establecer con cada club y cada ciudad que visita.
El horizonte de los 15 estadios restantes
Con la muesca de Balaídos ya grabada en su historial, el futuro del proyecto se presenta tan exigente como prometedor. A Toribio le restan aún 15 estadios por conquistar a lo largo de la geografía española, cada uno con sus propios desafíos logísticos y barreras arquitectónicas.
El impacto de su contenido, que acumula miles de visualizaciones, está sirviendo de inspiración para una nueva generación de corredores que ven en la ciudad y en sus iconos arquitectónicos (como son los estadios de fútbol) el gimnasio perfecto. La trayectoria de Toribio muestras como este puente entre el deporte tradicional y la expresión digital apenas acaba de empezar, consolidando al madrileño como un referente de la creatividad aplicada al bienestar físico.





















