Las obras de humanización de la rúa Pazo, en pleno casco histórico de Bouzas, comenzaron a principios del pasado mes de julio con la intención de eliminar una de las últimas calles adoquinadas de Vigo.
Con un importe de 379.146,88 euros (con IVA) fueron adjudicadas a la empresa Oresa por un periodo de ejecución de cuatro meses. La formalización del contrato se hizo efectiva el 30 de abril y el alcalde Abel Caballero dio el pistoletazo de salida a las mismas -con pala en mano- el pasado 4 de julio. Desde ese momento, se inició también un corte de tráfico de la calle con acceso exclusivo para garajes, servicio público y carga-descarga que provocó ciertas quejas de los vecinos de la zona.
Con todo, este tipo de situaciones son habituales a la hora de ejecutar obras públicas, con las molestias que ocasiona. Sin embargo, cuando los plazos no se cumplen, los enfados se agravan. Es lo que ha pasado en este caso, ya que la empresa adjudicataria ya lleva un considerable retraso en la actuación teniendo que solicitar ya la ampliación de plazo para rematar la obra.
De hecho, han sido varios los vecinos y vecinas del lugar los que han señalado que la obra estaba parada y que llevaban tiempo sin ver obreros en la misma.
Y es que si se siguiesen los trámites y los plazos a rajatabla, los trabajos tendrían que estar acabados a finales del mes de agosto habida cuenta del periodo de cuatro meses y de que la formalización del contrato se hizo efectiva el pasado 30 de abril.
Sin embargo, Caballero participó el acto simbólico de colocación de la primera piedra y arranque formal de las obras de humanización a principios de julio. Sea como fuere, ninguno de los plazos se habría cumplido, y más ahora tras la solicitud que la constructora ha presentado ya ante el Concello de Vigo.
Y esta ampliación de plazo será, al menos, de otros cuatro meses más puesto que también pidieron la ocupación de la vía pública para continuar con las obras de humanización. Esto se hizo efectivo este mismo mes de enero y, según el aviso aceptado desde Praza do Rei, será por un periodo aproximado de tres meses, es decir, en un principio, hasta el 1 de abril.
Se duplica así el plazo de duración de las obras de humanización de una calle de 100 metros del casco histórico de Bouzas para darle un cambio de imagen y dejar atrás sus características adoquines con el objetivo de convertirse en una nueva vía que destacará por sus futuras losas rectangulares de piedra de granito gris, con lo que se creará una plataforma única donde los peatones tendrán prioridad y donde se instalará nueva vegetación.
Esta actuación se incluye en el Plan de Sostenibilidad Turística de Bouzas con 2 millones de euros que, como avanzó Vigoé, impulsa el Gobierno gallego en el marco del Plan de Sostenibilidad Turística en Villas Termales y de Cascos Históricos con fondos europeos Next Generation.





















