El ecosistema emprendedor del noroeste peninsular recibe un nuevo impulso desde sus cimientos. La Zona Franca de Vigo y la Universidade de Vigo (UVigo) han reafirmado este lunes su compromiso estratégico para convertir el conocimiento académico en valor económico real. A través de la renovación del patrocinio de programas clave como INCUVI y el servicio SUCEDE, ambas instituciones buscan facilitar que las ideas nacidas en las aulas den el salto definitivo al mercado laboral.
En un encuentro mantenido entre el delegado especial del Estado, David Regades, y responsables de la universidad, se ha sellado una hoja de ruta para 2026 que pone el foco en la tutorización, la viabilidad y la consolidación de proyectos emergentes. Para Regades, esta colaboración es fundamental para «trasladar todo ese talento y conocimiento a la sociedad, dinamizando la economía gallega».
El itinerario del éxito: de la idea a la consolidación
El programa INCUVI, que este año alcanza su 13ª edición, se mantiene como la piedra angular de esta estrategia. Se trata de una preincubadora donde los estudiantes seleccionados disponen de un espacio de trabajo y mentorización durante siete meses para dar forma a su modelo de negocio. Pero el apoyo no se detiene en la fase inicial; el proyecto contempla una estructura escalonada para garantizar la supervivencia de las empresas:
- INCUVI-Avanza: En su décima edición, esta fase se centra en la consolidación de los proyectos más viables, ofreciendo subvenciones para los costes de constitución de la empresa y ocho meses de espacio físico de trabajo.
- INCUVI-Consolida: La etapa de maduración definitiva, que llega a su sexta convocatoria, premia a los proyectos más sólidos con aportaciones económicas directas y asesoramiento especializado de alto nivel.
Esta estructura permite que el emprendimiento universitario no sea un acto aislado, sino un proceso acompañado por expertos que minimizan los riesgos inherentes al lanzamiento de cualquier startup.
SUCEDE: Apoyo a la innovación fuera del programa reglado
Más allá del programa INCUVI, la alianza refuerza el servicio SUCEDE, una herramienta diseñada para dar soporte a iniciativas de negocio promovidas por el alumnado que, aunque no sigan el cauce de la preincubadora, presentan un alto potencial innovador. Este servicio actúa como un radar de talento, permitiendo que ninguna buena idea quede guardada en un cajón por falta de recursos o asesoramiento técnico.
Desde la Zona Franca se subraya que esta colaboración es simbiótica. «Todos ganamos», asegura Regades, destacando que programas como estos permiten que el Consorcio dé a conocer sus infraestructuras y servicios entre los jóvenes profesionales, creando un puente directo entre la universidad y los polígonos industriales y centros tecnológicos de la región.
Vigo como referente en la dinamización económica
La Universidade de Vigo se consolida así como un socio indispensable para el Consorcio de la Zona Franca en su misión de modernizar el tejido productivo de Galicia. La capacidad de la institución académica para detectar la viabilidad real de los proyectos es, para los responsables de la Zona Franca, la mejor «pista de salida» para que los emprendedores accedan a las herramientas necesarias para competir en un mercado global.
Con esta renovación de votos por el emprendimiento, Vigo refuerza su posición como un polo de innovación donde la transferencia de conocimiento desde el campus a la empresa no es solo un objetivo teórico, sino una realidad operativa con presupuesto e infraestructuras propias.



















