La Consellería de Medio Ambiente ha emitido un informe ambiental favorable al área comercial de Recaré, ese proyecto para la parroquia de Bembrive que lleva dos décadas dando vueltas y que ahora, tras la aprobación del Plan General de Ordenación Municipal y con el visto bueno de la Xunta cuenta con lo necesario para salir adelante.
«A partir de la documentación presentada por el promotor (Cecosa) y, teniendo en cuenta el resultado de las consultas realizadas … de evaluación ambiental, no se prevé que el “Plan especial de reforma interior del ámbito SUNC-810 Recaré-Ferreiras”, en el Concello de Vigo, tenga efectos ambientales adversos significativos», dice literalmente el informe ambiental de Medio Ambiente, que ha sido publicado este lunes en el DOG.
Se trata de actuar en un ámbito de más de 70.000 metros cuadrados, de los que en más de 56.000 se edificarán. Cinco edificios ocuparán una superficie de 40.000 metros cuadrados y hay grandes compañías, como Decathlon, Leroy Merlin, KFC o MediaMark que ya han mostrado interés por asentarse en un ámbito que contará con 163 plazas de aparcamiento públicas y una 1.500 privadas.
Todo ello podrá ser una realidad, pero Medio Ambiente pone dos condiciones. La primera, según el informe: «Para mejorar la integración paisajística de las actuaciones previstas en el entorno y minimizar el impacto visual de las nuevas edificaciones, se recomienda prever barreras vegetales con plantaciones arbóreas en las zonas de transición entre las áreas comerciales y los usos residenciales de vivienda unifamiliar».

Y dos: «El plan deberá incorporar un estudio de ruido en el que se analicen las emisiones acústicas derivadas del tráfico asociado a la autovía A-55. Partiendo del resultado del estudio se deberán incorporar medidas específicas que permitan minimizar los efectos producidos en el ámbito y dar debido cumplimiento a los objetivos de calidad acústica establecidos en la legislación vigente».
De hecho, el informe de Medio Ambiente señala que en el proyecto «en ningún momento se habla del bienestar de los vecinos afectados, sometidos desde hace 50 años la unos niveles de contaminación acústica y de humo difíciles de soportar. No se ha establecido una barrera verde y la situación va a empeorar dramáticamente», explica.
No en vano, el ámbito a urbanizar está justo junto a la A-55 a su paso por Bembrive y las zonas de Cemeiras, Castiñeiras y Ferreiras, próximos a la zona de Baruxáns; una autovía que, como señala el informe, utilizan más de 36.000 vehículos cada día, y que es zona recurrente de siniestros viales.
El proyecto maneja unas alturas de las edificaciones que la consellería aprueba, y reserva espacio para zonas verdes. Concretamente, un mínimo del 20 por ciento del espacio, porcentaje superior al que exige la Ley del Suelo de Galicia.
Actuar en este ámbito supondrá, además, que se eliminen dos accesos a la A-55, uno por sentido, en los puntos kilométricos 3,300 en sentido Porriño, que será sustituido por uno nuevo medio kilómetro más adelante.



















