El Real Club Náutico de Vigo está barajando otras soluciones para reubicar a los equipos y usuarios y usuarias de la piscina durante el tiempo que dure el cierre de la instalación debido a los trabajos de reparación de las fugas encontradas en el vaso.
Tras detectar el problema -que primero se pretendía solucionar en una semana-, el club avisó de que el cierre temporal tendría que ser mayor para acometer un
cambio integral de esa tubería y «no parches», como señaló el presidente de la institución, Tone Pérez.
Las previsiones que maneja la empresa especializada contratada para ello fijan «veinte días de trabajo”, subrayó. Pero en el club prefieren manejar una horquilla algo superior, de 20-30 días, “para cubrir cualquier imprevisto que pueda suceder”. La piscina se inauguró en 1967 y el año próximo cumplirá seis décadas.
Hasta el momento, el Náutico ha reubicado a sus equipos deportivos en la Escuela Naval Militar de Marín, gracias a la habitual y tradicional colaboración de la Armada con el club pero el hecho de tener que cruzar y cambiar de Ría para ello, hace que la solución no sea la más idónea para los integrantes de los equipos deportivos así como para sus familias.
Por ello, el club baraja otras soluciones, que pasan por el uso de las piscinas municipales o de los centros deportivos Máis que Auga de Vigo.
Tone Pérez ha contactado ya con el concejal de Deportes de Vigo, Manel Fernández, y con el director general de MQA, Francisco Cortegoso, para tratar sobre posibles horarios en las piscinas delk Concello para llevar a cabo los entrenamientos de sus equipos de natación, artística y waterpolo mientras el club acomete los trabajos en la pileta.
El presidente del Náutico agradeció la sensibilidad de Concello y MQA, que estudian alternativas.
Mientras, en cuanto a los cursos escolares y de adultos de natación, una vez el club determine el número de días definitivo, procederá a compensar las horas no impartidas.




















