Las mujeres en situación de violencia de género de Vigo ya pueden concurrir a la convocatoria de ayudas económicas directas del Concello, que ha reservado una partida de 20.000 euros para este fin, como publicó el viernes de la semana pasada el Boletín Oficial de la Provincia de Pontevedra (BOPPO). Ayudas «totalmente escasas», dice el PP. «Un formato ultralimitado y raquítico», dice por su parte el BNG. La oposición se muestra crítica, pero, ¿es mucho o es poco dinero?
Vaya por delante que estos 20.000 euros están dirigidos a mujeres usuarias de los servicios municipales de atención a la mujer que se encuentren en situación de violencia de género o en proceso de recuperación de sus secuelas físicas, psicológicas o sociales y que, a juicio de los servicios municipales de atención a la mujer, no puedan ser cubiertas por la beneficiaria. Es decir, que las ayudas están destinadas a mujeres con muy pocos recursos. Cada beneficiaria podrá recibir hasta 600 euros al año, salvo en casos urgentes debidamente justificados, y el carácter de la ayuda es temporal y no periódico.
La cantidad que el Concello de Vigo destina a esta partida se ha mantenido inalterada más de una década. Y, en verdad, no parece muy generosa. En los juzgados de violencia sobre la mujer en Vigo se tramitan en torno a un millar de denuncias al año, según las estadísticas del Consejo del Poder Judicial. Y Vigo es la localidad de Galicia con más mujeres protegidas por el Sistema VioGen. Con un máximo de 600 euros por mujer al año, se podrían beneficiar de las ayudas poco más de una treintena de mujeres. Y la cantidad que recibirían les daría para aproximadamente un café al día. De ahí las críticas de la oposición.
Según Luisa Sánchez, presidenta del PP, «no se entiende que no se actualice este presupuesto, y más en un ayuntamiento que cada año recauda más por la subida de impuestos. La comparativa es insultante con otros conceptos. Por ejemplo, esta misma semana sabíamos que el alcalde va a destinar una cantidad similar, 22.000 euros, para dotar a su sala de prensa de equipos de iluminación y sonido para grabar vídeos que posteriormente difunde a su arbitrio», ha dicho.
«Que el Concello de la mayor ciudad de Galicia, con un presupuesto ordinario para este año de más de 350 millones de euros, y que superará los 400 con la incorporación de remanentes, destine apenas 20.000 euros al año para estas ayudas es inaceptable», afirma por su parte el portavoz del BNG, Xabier Pérez Igrexas.
¿Feminismo de cartón piedra?
Tanto Sánchez como Pérez Igrexas señalan que esa partida tan pequeña como tantos años inalterada pone en tela de juicio el feminismo de los socialistas. Prueba de ello, dice Luisa Sánchez, «es que el Concello de Vigo ni siquiera se molestó en solicitar las ayudas de la Xunta para contratar mujeres víctimas de violencia de género», lo que para los populares demuestra «el grave desinterés del gobierno local por estas subvenciones para fomentar el empleo en un colectivo tan vulnerable y que necesita autonomía financiera».
Luisa Sánchez acusa de «desidia alarmante» en este asunto a Caballero, mientras que para Pérez Igrexas, estos 20.000 euros, lo que muestran es «la falta de compromiso real por parte del Gobierno de Abel Caballero con las políticas feministas». El portavoz del Bloque subraya que «el compromiso feminista de un Concello tiene que ir mucho más allá de colgar una faja en la fachada del consistorio».
Pérez Igrexas pone ejemplos: «El Gobierno de Abel Caballero rechazó nuestra propuesta de crear un Programa municipal de apoyo a mujeres víctimas de violencia machista que supere el formato ultralimitado y raquítico de las ayudas actuales, para lo que demandamos destinar 300.000 euros, lo que supondría multiplicar por 15 la dotación actual». Una cantidad, explica, a la que el Bloque propuso sumar otros 900.000 euros para reforzar el Plan de Igualdad, campañas contra la violencia machista o la puesta en marcha de un Plan de Apoyo a los Cuidados, entre otras cosas.
«A todas estas propuestas, el rodillo absolutista del PSOE dijo que no, demostrando que para su gobierno no es una prioridad combatir las violencias machistas y avanzar hacia una ciudad verdaderamente igualitaria», finaliza.
Servicios sociales
Las críticas del PP van otro paso más allá: «A esto se une al mal funcionamiento de los servicios sociales municipales, con meses de espera para ser atendidas, como llevamos años denunciando tanto el Partido Popular de Vigo como las propias trabajadoras sociales», afirma Luisa Sánchez.
Coincide con ella Charo Otero, presidenta de la ONG Rede de Mulleres Contra os Malos Tratos de Vigo, la cual advierte que su asociación atiende a las víctimas de forma inmediata y continua, frente a los retrasos de los servicios municipales, que a veces acumulan retrasos de más de 20 días.
La ONG cuenta con abogada, trabajadora social, psicóloga, administrativa y apoyo a la inserción laboral, y cubre las necesidades urgentes que el servicio municipal, que cuenta con una trabajadora social, una administrativa, una abogada y una psicóloga, no puede atender a tiempo.
En todo caso, más allá del cruce de reproches políticos, la convocatoria de las ayudas y su cuantía pone sobre la mesa el debate sobre el alcance real de las políticas municipales de igualdad y de atención a las víctimas de violencia machista.




















