El alcalde de Vigo, Abel Caballero, anunció este jueves que el Concello ya dispone de todos los permisos necesarios para iniciar la construcción de las rampas mecánicas de la Gran Vía, entre la Plaza de América y la Plaza de España, un proyecto que calificó como “una obra histórica” y que supondrá una profunda transformación de la movilidad urbana en la ciudad. Según avanzó, los trabajos podrán arrancar de forma inmediata en los dos primeros tramos previstos.
Caballero explicó que el gobierno municipal comenzará actuando en los tramos comprendidos entre las calles Girona y Tarragona, y entre Tarragona e Islas Baleares. La próxima semana, detalló, la Junta de Gobierno Local aprobará los proyectos técnicos del primer tramo, con un presupuesto de 8 millones de euros, mientras que el segundo contará con una ampliación de crédito por otros 8 millones. En total, la inversión inicial en esta fase asciende a 16 millones de euros.
Licencia de la Xunta
El alcalde puso el acento en las diferencias administrativas que, según señaló, han retrasado el inicio de las obras. Recordó que uno de los permisos necesarios, competencia de la Xunta de Galicia, tardó cinco meses en concederse, mientras que el segundo, ya bajo responsabilidad municipal, se resolvió en apenas dos días. “Hicimos en dos días lo que la Xunta tardó cinco meses”, afirmó, subrayando que el Concello quiere ejecutar el proyecto “a toda velocidad”.
En este sentido, Caballero destacó que, a partir de ahora, los permisos relacionados con patrimonio histórico serán otorgados directamente por el Ayuntamiento de Vigo, lo que, a su juicio, evitará nuevos bloqueos administrativos. “Ya no habrá atascos para nadie en la ciudad”, aseguró, insistiendo en que la obtención de estas autorizaciones era el último obstáculo para iniciar las obras.
Una vez superado ese trámite, el proceso será, según el regidor, “rapidísimo”. El calendario previsto contempla la aprobación inmediata de los proyectos, el inicio de la licitación y la contratación de las obras para que los trabajos estén en marcha a lo largo de este mismo año. Además, el Concello prevé incorporar de manera casi simultánea otros tramos adicionales, de modo que se configure un eje continuo de rampas mecánicas a lo largo de la Gran Vía.
26 millones
El proyecto completo no se limita únicamente a los dos primeros tramos anunciados. Caballero avanzó que la actuación incluye también los viales transversales desde Povisa, así como zonas de Sárdoma y A Salgueira. El coste total de toda la operación se elevará a 26 millones de euros, una inversión que cuenta con financiación procedente de fondos europeos canalizados a través del Gobierno de España.
El alcalde defendió que esta intervención supondrá “la gran revolución de la movilidad” en Vigo, al facilitar la conexión peatonal entre Coia y el centro de la ciudad. “Simbólicamente es conectar Coia con la calle Príncipe”, señaló, destacando que el objetivo es salvar el fuerte desnivel de la Gran Vía mediante sistemas mecánicos accesibles y modernos.
Caballero subrayó además que el uso de las rampas será completamente gratuito para la ciudadanía, a diferencia de lo que ocurre en otras ciudades donde se cobra por utilizar ascensores o sistemas similares. “Aquí no se paga”, recalcó, presentando el proyecto como una apuesta por la accesibilidad universal y la mejora de la calidad de vida.
Con el anuncio de la obtención de las licencias, el gobierno local da así el paso definitivo para iniciar una de las actuaciones urbanas más ambiciosas de los últimos años en Vigo. “La gran noticia es que arrancan las rampas de la Gran Vía”, concluyó Caballero, convencido de que se trata de una intervención clave para el futuro de la ciudad.




















