El proyecto del Gobierno de España para ofrecer vivienda pública asequible a la ciudadanía, y que ha escogido Vigo como banco de pruebas, el llamado Casa 47, es «una tomadura de pelo», según el Partido Popular, que ha pedido este jueves al alcalde, Abel Caballero, que acelere la constitución de la empresa municipal de vivienda, todavía operativa.
“Después de que la ministra de Vivienda, acompañada de Abel Caballero, nos vendiera la moto de los alquileres accesibles del Gobierno de España en Vigo, empezamos a descubrir la trampa y el cartón detrás del truco del anuncio de las 67 viviendas que han sacado al mercado en un inmueble de la Gran Vía”, ha dicho la presidenta del PP de Vigo, Luisa Sánchez.
La realidad, ha recordado la líder popular, es que “ni estamos delante de alquileres baratos”, con precios, recuerda, que alcanzan los 900 euros mensuales, “ni disponibles para todos los demandantes que lo deseen” ya que prácticamente deja sin opciones a los que están cobrando el salario mínimo profesional, puesto que el programa establece que el alquiler no puede superar el 30% de los ingresos del solicitante.
El Vigo imposible
Entretanto, el alquiler medio se ha encarecido en el último año un 7%, de modo que Vigo está ya entre las diez ciudades de España con los alquileres más caros mientras “seguimos esperando por una empresa municipal de vivienda que desde el PP llevamos años reclamando y que a día de hoy sigue sin estar constituida”, ha dicho Luisa Sánchez.
Una empresa que, ha recordado, existe en prácticamente todas las ciudades del tamaño de Vigo para promover activamente desde el Ayuntamiento la construcción de vivienda pública “pero que aquí el señor Caballero ha vetado durante sus 18 años como alcalde”.
Sánchez, además de pedir premura en la constitución de la empresa pública de vivienda, que ya tiene nombre: EMVigo, propone capitalizarla con mucho más que 4,5 millones de euros, que es lo que está previsto, “porque eso no llega ni para empezar”.
En opinión de los populares, “Caballero lo único que ha demostrado como alcalde en materia de vivienda es su incapacidad. Ahí están, como paradigma, el proyecto de Santa Cristina que ha anunciado mil y una veces en los últimos años, o el edificio de la zona de Esturáns, que debe estar construido en junio y cuya obra aún no ha empezado”.




















