La piscina del Náutico de Vigo, una de las infraestructuras deportivas más usadas para la práctica de la natación no solo por los grupos y equipos del antiguo club vigués si no por el resto de socios y usuarios, ha sufrido un gran contratiempo que obligará a que la instalación esté cerrada al público durante, al menos, un mes.
Los problemas surgieron el pasado 5 de enero, cuando se detectó una fuga de agua en el vaso, siendo necesarios trabajos de reparación que ya obligaron a cerrar la piscina de forma temporal y por un periodo que la dirección del club estimó, primero, «en un par de días», después, por una semana, y ahora, por 20-30 días.
El presidente del Club Náutico, que este año conmemora sus 120 años de historia, Tone Pérez explicó a través de las redes sociales lo que ocurría, detallando que el problema radicaba en una fuga derivada de un tubo de descarga que, como matizó, «tiene 30 años», siendo tuberías «muy antiguas que soportan mucha tensión».
La reparación de la misma estimaron que llevaría una semana, como así fue, pero al volver a realizar las pruebas con el llenado del vaso el pasado martes, día 13, certificaron que el problema era mayor con la presencia de más fugas, por lo que optaron por el cierre total de la instalación para ejecutar una obra «que dure» sustituyendo por completo la antigua tubería «garantizando así la seguridad y el correcto funcionamiento de la instalación», señalan en un comunicado remitido a los socios y usuarios en la jornada de este miércoles.
Según informan, la duración estimada de estos trabajos se sitúa entre 20 y 30 días, con lo que la reapertura de la piscina la posponen «hasta nuevo aviso«.
Mientras, las secciones deportivas de natación, waterpolo y natación artística, han tenido que ser reubicados en las instalaciones de la Escuela Naval Militar de Marín mientras dure esta situación.




















