El Consello de la Gerencia de Urbanismo que se celebró este martes, 13 de enero, dio cuenta de la resolución definitiva de un expediente relativo a la protección de la legalidad urbanística a raíz de la ejecución de una obra en el número 60 de la rúa Ribelas, en la parroquia de Matamá.
En esta ubicación estuvo abierto durante tres años un famoso restaurante de Vigo que se autodenominaba asador cultural por la programación artística y musical que ofrecía más allá de la restauración y la cocina. ‘O Lar das Artes’ dio cobijo durante este tiempo a conciertos de artistas locales, de pequeñas bandas, monólogos y otro tipo de eventos además de carnes al estilo uruguayo. En el mes de abril del pasado año tuvieron que cerrar y, tal y como anunciaron en sus redes sociales, muy a su pesar y «en colaboración con Urbanismo», en claro tono jocoso.
Los impulsores de este proyecto -los artistas musicales Tincho Fernán y Nuria González- organizaron una fiesta de despedida e, incluso, una jornada de puertas abiertas en la que se puso a la venta el material del establecimiento, con la intención de reabrir y llevar su propuesta cultural a otra ubicación que, a día de hoy, todavía se desconoce.
Con todo, lo que sí ha seguido adelante es el expediente urbanístico que pesaba sobre el local que tuvieron alquilado durante todos estos años en Matamá y que formaba parte del bajo de una vivienda unifamiliar de la parroquia.
De hecho, las inspecciones de Urbanismo y de la Policía Local se remontan al año 2022 además de constar una resolución del año 2012 por la que fueron autorizadas obras para adaptar un local de 43,72m2 e instalaciones para la actividad de café-bar sin música, pero condicionadas a una serie de requisitos que, según la documentación de Urbanismo, nunca se llegaron a cumplir ni a documentar de forma adecuada.

De ahí las inspecciones llevadas a cabo en agosto de 2022, y también en 2024, repitiéndose en varias ocasiones en los primeros meses del año 2025 donde -apoyados también por informes y partes de la Policía Local- los técnicos del departamento urbanístico acaban determinando que se está llevando a cabo una actividad de café-bar restaurante y que existe una ampliación de 158m2 en la planta baja de la vivienda, de los que 60m2 «son obras en ejecución» y que «no consta el título habilitante» para las obras.
«No consta licencia para las obras de ampliación de la planta baja ni para la actividad, ni para el cambio de uso de vivienda unifamiliar a plurifamiliar (división horizontal) y obras para materializar este cambio de uso», reza el texto del expediente que este martes pasó por el Consello de la Gerencia.

Alegaciones y recursos
Así, tras requerimientos, comparecencias de las partes y alegaciones, en el mes de marzo, Urbanismo ordena el cese de la actividad de café-bar y restaurante que se desarrolla en el local además de ampliar el objeto del expediente de reposición de la legalidad urbanística incorporando la totalidad de las obras y actividades además de las infracciones «ejecutadas sin el preceptivo título habilitante urbanístico».
Tras ello, tanto propietario del local como el arrendatario presentaron alegaciones y recursos al expediente urbanístico pero, finalmente, fueron desestimados por el Concello rematando la situación, primero, con el fin de la actividad en el bajo comercial y, después, con el inicio del derribo y desmontaje de parte la cubierta del local ampliado, como así se constata en el informe de diciembre de 2025 del inspector municipal.
«Realicé una nueva inspección y comprobé que a diferencia de la última inspección realizada, el local se encuentra cerrado y no se está realizando ninguna actividad, en referencia a las obras realizadas en el frente de la parcela de la cubierta de 60 m²», señala, matizando que «se retiraron las chapas de la cubierta» pero que, sin embargo, «siguen sin derribar la estructura metálica de la misma».


Multas de 1.000 a 10.000 euros
Y es este punto el que ha hecho que Urbanismo insista en la adopción de los acuerdos tomados exigiendo de forma definitiva la reposición total de la legalidad urbanística otorgando un plazo de tres meses para restituir la misma «procediendo al derribo y a la reposición de la legalidad urbanística vulnerada», detalla el expediente. Es decir, deben reponer el terreno al momento anterior a la comisión de la infracción.
De incumplir la orden, el departamento urbanístico advierte de que la administración local procederá a la ejecución subsidiaria de la misma o a la ejecución forzosa mediante imposición de multas coercitivas, que serán reiteradas «hasta lograr la ejecución por el sujeto obligado en la cuantía de 1.000 a 10.000 euros cada una».
A mayores, el acuerdo adoptado deja claro que la actividad de café-bar restaurante se realizó «sin título habilitante de naturaleza urbanística» manteniendo su cese y señalando que, en caso de incumplimiento, el Concello procederá a la ejecución subsidiaria mediante el corte del suministro de los servicios de agua, electricidad y otros además del precintado del local por parte de la Policía Local, entre otras medidas, o en su caso procederá a la ejecución forzosa, con multas coercitivas -como en el caso anterior- que serán reiteradas hasta lograr la ejecución en la cuantía de 1.000 a 10.000 euros cada una.




















