La Universidad de Vigo (UVigo) afronta un relevo institucional tras la renuncia formal de Esther Pillado, quien ha liderado la Valedoría Universitaria durante los últimos seis años. La catedrática de Derecho Procesal, que hizo historia en 2019 al convertirse en la primera mujer en ocupar este cargo en la institución olívica, pone fin a una etapa que define como «gratificante» pero de una «exigencia constante».
Su salida se produce en un momento de interinidad administrativa, tras haber permanecido en funciones desde octubre del pasado año, cuando expiró oficialmente su mandato. Pese a que el Claustro intentó elegir una nueva titularidad el pasado mes de diciembre, la falta de consenso entre los candidatos Maribel Doval y Xosé Manuel Cid ha precipitado la dimisión de Pillado ante el rector Manuel Reigosa.
Una gestión marcada por la mediación y el rigor
Durante su mandato, Pillado ha centrado sus esfuerzos en la defensa de los derechos y libertades de los tres estamentos que conforman la comunidad: estudiantes, profesorado y personal de administración y servicios (PAS). Su labor se ha caracterizado por una búsqueda constante de la imparcialidad e independencia, pilares que considera fundamentales para la salud democrática de la universidad.
“Procurei actuar sempre con rigor e sensibilidade”, ha explicado la catedrática al valorar su trayectoria, destacando que su objetivo principal fue favorecer un clima de convivencia basado en la equidad y la escucha activa. Bajo su dirección, la Valedoría se consolidó no solo como un órgano de queja, sino como un mecanismo de mediación esencial para el fortalecimiento institucional.
Activación del régimen de suplencia temporal
La renuncia de Esther Pillado genera una situación de vacante que obliga a activar de inmediato el artículo 4 del Reglamento del Valedor de la UVigo. Este marco normativo establece la necesidad de convocar a la Mesa del Claustro para designar a un miembro de la Comisión Asesora que asuma las funciones de forma provisional.
Pillado continuará ejerciendo sus responsabilidades en funciones hasta que se produzca dicha designación temporal. Una vez nombrado el sustituto provisional, la UVigo quedará a la espera de una nueva convocatoria del Claustro que logre desbloquear la elección definitiva del próximo titular de la Valedoría.
El legado de la primera mujer ‘Valedora’
Elegida en octubre de 2019 con un apoyo casi unánime del Claustro —63 votos a favor y uno en blanco—, Esther Pillado sucedió a Argimiro Rojo tras su jubilación. Al cerrar este ciclo, la jurista ha expresado su sincero agradecimiento a los centros, departamentos y al equipo de gobierno, cuya voluntad de diálogo califica de «fundamental» para el desempeño de su trabajo.
Pillado se despide con la satisfacción de haber contribuido a hacer de la universidad un espacio «máis xusto e máis igualitario». Su mandato deja una institución más robusta y un mensaje claro para el futuro: la independencia de la Valedoría es una herramienta innegociable para garantizar el respeto mutuo dentro de la comunidad universitaria.


















