En mayo de 2023 publiqué en esta misma casa un artículo titulado «La cola del consulado«. En el mismo narraba como todas las mañanas de entonces me encontraba muchos ciudadanos venezolanos haciendo cola en su consulado, al lado de la Plaza de Compostela. Y cada vez que los veía no podía dejar de pensar qué harían todas esas personas en su país y el porqué estaban en España.
El porqué pronto lo conocí y era que desde hacía 25 años un grupo de políticos (?) habían hecho invivible la nación venezolana. Se estima que una cuarta parte de su población, unos 7 M de ciudadanos se habían exiliado de su país, lo que se conoció como «el éxodo venezolano».
Con los últimos acontecimientos sobre Venezuela que hoy se pueden leer en la prensa, la izquierda española apela a la violación del derecho internacional por parte de las fuerzas USA. Pero a esa misma izquierda le preguntaría: cuando Hugo Chávez expropiaba propiedades en los telediarios, ¿qué derecho se aplicaba?, o cuando los agentes cubanos torturaban a venezolanos disidentes en «el Helicoide», ¿qué tipo de norma era la usada por los torturadores?, o cuando los miembros del régimen «extraían» fondos de PDVSA hasta dejarla en las raspas, ¿qué legislación utilizaban?, o cuando el mismo Chávez decidió armar a sus milicias bolivarianas, ¿qué derecho aplicó el nacional o el internacional?
Terminaba el articulo con el párrafo: «Cuando Vds, queridos lectores, lean que algunas de las mejores propiedades del madrileño barrio de Salamanca están siendo compradas por inversores caribeños o «bolichicos» (los hijos del régimen bolivariano), acuérdense de todos aquellos venezolanos que un día tuvieron un país y hoy aguardan en la acera de un consulado».
Pues hoy mi deseo sigue siendo el mismo, y es que esos miles de venezolanos que tuvieron que exiliarse puedan recuperar su nación y que ésta sea gobernada por los que elige su pueblo, pero en unas elecciones en buena lid.
Todos esos venezolanos se lo merecen.





















