El mar siempre impone sus condiciones. Por quinto año consecutivo, la Regata Costa da Vela NB21 regresará a las aguas de la Ría de Vigo, pero en esta edición, la organización del Liceo Marítimo de Bouzas ha optado por un cambio de recorrido ante la presencia de varios grupos de orcas en las Rías Baixas. El trazado previsto hacia la Isla de Ons se suspende para garantizar la seguridad de la flota, que competirá por el interior de la ría, un espacio donde los vientos del suroeste acompañarán a la treintena de veleros inscritos.
Una prueba consolidada
La regata, que cuenta con el patrocinio de New Broker 21, Vepersa y el Hotel Pazo los Escudos & Spa Resort, ha logrado consolidarse en el calendario gallego. El evento, que cuenta con el respaldo de la Real Federación Gallega de Vela y la Secretaría Xeral para o Deporte de la Xunta de Galicia, otorgará también el IV Trofeo Juan Piñeiro, un reconocimiento al primer velero que complete la travesía en tiempo real.
La competición, destinada a las clases ORC, A2, A1 y monotipos J80, tendrá su salida a las 11 de la mañana en las inmediaciones del puerto de Bouzas. Entre los veleros inscritos, algunos de ellos buscan repetir el triunfo que lograron en ediciones anteriores, como el Corisco, de Marcos Pérez. Otros barcos a tener en cuenta en esta edición son el Exit Manitú de Emilio Lago, el Esquío de Alejandro Castro, y el Fetch de Jorge Lago.
Una apuesta por la concentración náutica
Como en ediciones pasadas, la regata premia la pericia de los regatistas con incentivos de alta gama. El concesionario Vepersa entregará a los ganadores una experiencia de fin de semana al volante de un vehículo de su gama sostenible, mientras que el Hotel Pazo los Escudos ofrecerá bonos para disfrutar de su Spa Resort.
Además de la competición, la Regata Costa da Vela NB21 incorpora de nuevo la modalidad de Concentración Náutica, pensada para embarcaciones que navegan sin rating de medición. Estos veleros acompañarán a la flota en su travesía, registrando su entrada por orden de llegada y reforzando el carácter participativo y familiar de la prueba, que se adapta a las circunstancias del mar para asegurar una jornada segura y memorable para todos los amantes de la vela.