En la primera parte el Celta no desarrolló su juego habitual y, de hecho, no se sintió cómodo durante muchos minutos, pero fue un equipo eficaz y supo golpear cuando fue necesario. Los de Unzué consiguieron penalizar los errores del Deportivo y con dos goles, al inicio y en los minutos finales, se fueron con una clara ventaja al descanso.
El primer tanto llegó muy pronto, cuando ambos equipos aún no se habían asentado sobre el terreno de juego y todavía no estaba claro el color que iba a tomar el partido. El balón le llegó a Pione Sisto en la banda izquierda. El danés envió al área uno de sus primorosos centros. Allí encontró a su compatriota Daniel Wass, que se adelantó a su marcador y con un cabezazo batió a Rubén Martínez.
Lo más complicado estaba hecho, pero, paradójicamente, el gol no le sentó muy bien a los célticos. En vez de soltarse, jugaron más atenazados los siguientes minutos y el Deportivo a punto estuvo de empatar en un par de ocasiones. Solo dos minutos después del tanto de Wass, en el minuto 5, Emre Çolak disparó desde la frontal y Rubén envió el balón a córner con bastantes apuros.
El balón era del Deportivo y al Celta le costaba encontrar a sus jugadores de ataque. Los de Unzué se defendían como podían y cada vez lo hacían más atrás. Al cuarto de hora, Adrián recibió en el área, hizo un recorte y disparó a puerta. El esférico se marchó fuera rozando el palo. Cinco minutos después, Sidnei fue el que gozó de una nueva oportunidad. También disparo fuera.
Estos minutos de agobio dieron paso a otros más plácidos para el Celta. Seguía sin carburar en ataque, pero tampoco sufría en defensa. Los vigueses golpearon de nuevo tras estos instantes de intrascendencia. De nuevo se aprovecharon de un fallo del Deportivo. Sidnei peinó un balón en la línea de tres cuartos céltica y este le llegó a Maxi, que controló y se marchó del último defensor. El uruguayo avanzó hacia portería, levantó la cabeza y vio que le acompañaba Aspas. Le mandó un buen balón y el moañés solo tuvo que empujar. Fue otro gol psicológico porque llegó a cinco minutos para el descanso y el Deportivo no pudo reaccionar.
Cristóbal movió el banquillo al descanso. Sentó a un hombre habilidoso como Emre Çolak para dejar sitio a un delantero, Florin Andone. El Celta, por su parte, buscó de inicio un gol con el que encarrilar el partido definitivamente y lo encontró en el 53 gracias a un portentoso lanzamiento directo de falta de Iago Aspas que se coló por la escuadra. El delantero, tras estrenarse como goleador en Riazor la pasada temporada, también fue decisivo y brillante este sábado en territorio hostil.
Parecía que el Deportivo iba a acusar el golpe y que el derbi estaba casi sentenciado, pero los coruñeses lograron recortar distancias solo cinco minutos después del segundo tanto de Aspas. El encargado de marcar el 1-3 fue Andone, que vio puerta al culminar una jugada embarullada en el área en la que la zaga céltica se mostró un tanto endeble.
El Celta intentó frenar la reacción del Deportivo, pero el balón continuó siendo del conjunto coruñés tras el gol de Andone. Los vigueses se defendían con orden ante un Deportivo que lo intentaba, pero no conseguía crear ocasiones.
Unzué decidió hacer cambios a veinte minutos para el final. Emre Mor entró por Pione Sisto y, poco después, Radoja ocupó el puesto de Maxi Gómez, que segundos antes de abandonar el terreno de juego tuvo la ocasión de matar definitivamente el partido con un testarazo que se estrelló en el larguero.
El Deportivo se quedó sin tiempo y el Celta no pasó excesivos apuros en el último tramo del partido. Al final, una victoria importante para los vigueses, que dejan atrás una racha de dos derrotas consecutivas y miran de nuevo hacia arriba en la tabla. El Deportivo, por su parte, queda muy tocado y en puestos de descenso.
Deportivo: Rubén Martínez; Juanfran, Schär (Federico Valverde, min. 60), Sidnei, Luisinho; Guilherme, Celso Borges; Carles Gil (Borja Valle, min. 80), Emre Çolak (Andone, min. 46), Adrián; y Lucas Pérez.
Celta: Rubén Blanco; Hugo Mallo, Cabral, Sergi Gómez, Jonny; Lobotka, Wass (Brais Méndez, min. 90), Tucu Hernández; Iago Aspas, Maxi Gómez (Radoja, min. 78) y Pione Sisto (Emre Mor, min. 70).
Goles: 0-1, min. 3: Wass; 0-2, min. 39: Iago Aspas; 0-3, min. 53: Iago Aspas; 1-3, min. 58: Andone.
Árbitro: Undiano Mallenco (colegio navarro). Mostró tarjeta amarilla a los locales Celso Borges y Schär; y a los visitantes Rubén Blanco y Hugo Mallo.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la 17ª jornada de Primera División disputado en el estadio de Balaídos ante 27.877 espectadores.





















