Un dato demuestra la importancia que tiene Iago Aspas para el Celta: de los últimos siete partidos de Liga que se perdió el moañés, el equipo celeste cayó derrotado en cinco y se quedó sin ver puerta. El último de ellos, este domingo ante el Villarreal. El delantero causó baja por sanción y los de Unzué se quedaron a cero contra el Villarreal y encajaron su segunda derrota consecutiva.
Aspas se encuentra en un momento de forma espectacular. Ha marcado 9 goles en los últimos 7 partidos de Liga que ha jugado, al que hay que añadir el que hizo en Copa ante el Eibar. Estos buenos números le permiten colocarse tercero en la lucha por el Pichichi, solo por detrás de Leo Messi y del valencianista Zaza.
El moañés regresa, además, para un partido muy importante. El Celta disputa este sábado el derbi de Riazor, en el que los vigueses intentarán mantener su reinado en Galicia. Iago Aspas se sacó una espina la pasada temporada al estrenarse como goleador en el estadio coruñés con un tanto que le dio los tres puntos al Celta. Ahora, quiere repetir su actuación en un partido en el que todos los ojos estarán puestos en él.
Por otro lado, Aspas recogió este lunes en Madrid el premio Zarra de la pasada temporada, con el que el diario Marca premia al máximo goleador nacional de Primera División. El delantero céltico destacó lo bueno que ha sido este año 2017 que está a punto de finalizar. «Ha sido un año redondo, aunque nos quedáramos a las puertas de dos finales, de Copa del Rey y de la Europa League. Nos queda la miel en los labios. A ver si esta temporada la podemos redondear con alguna final. Tenemos un hueso duro con el Barça en los octavos de Copa, pero ya nos tocó el año pasado el Madrid y el anterior el Atlético y los eliminamos».
El deseo de Aspas para el próximo año es jugar el Mundial de Rusia, un objetivo que está más cerca, ya que se ha convertido en un fijo para Lopetegui gracias a sus magníficas actuaciones. «Le pido a los Reyes Magos ir al Mundial. Hay muchos con opciones pero trataré de hacerlo lo mejor posible para convencer al seleccionador», comentó. Por otro lato, entre bromas se puso un objetivo de una dificultad mayúscula: «El próximo reto es intentar quitarle el Pichichi a Leo Messi».





















