«Estamos tratando de hacer un conjunto completo en el que haya ocio, deporte y cultura. Lo primero que tenemos que hacer es encontrar los terrenos, pedir los permisos y si están de acuerdo los políticos, sería un proyecto muy completo», aseguró el presidente, que dejó claro que el proyecto debe contemplar conjuntamente la construcción del estadio y de una Ciudad Deportiva en la que podría haber cabida para más deportes además del fútbol. Mouriño cree que esta inversión le costaría al Celta unos 70 millones de euros.
«Será un plan conjunto, porque no pensamos solo en el estadio. En Vigo podemos permitirnos estadio en un sitio y la Ciudad Deporitva en otro. En la actualidad, como en Vigo no se puede hacer, el proyecto sería más ambicioso: Ciudad Deportiva más estadio. Tenemos que hacer números, pero sabemos que somos capaces de hacerlo, enfocando la forma de financiarlo. La inversión está sin determinar, pero contamos con un estadio de 50 millones, aproximadamente, y 20 en la Ciudad Deportiva», explicó.
Cuestionado sobre si estas nuevas instalaciones serían rentables, Mouriño considera que este amplio complejo supondría un gran retorno para el club, como, según él, sucederá con la nueva sede de Príncipe, que se inaugurará en los próximos meses. «Tenemos una experiencia importante con la consecución de la sede de Príncipe. Va a ser rentable y pensamos que todo lo que hagamos con el campo nuevo tiene que ser rentable. Además, en momentos de mayores dificultades se usaron recursos externos si fue necesario. Ese no es el problema. El problema es poder hacer un campo en buenas condiciones», comentó.
El presidente no cree que la marcha del Celta de Vigo supondría una merma en el número de abonados y pone como ejemplos otros dos clubes que han cambiado el emplazamiento de sus estadios. «Tenemos que considerar todas las ventajas y desventajas, pero eso mismo pasó cuando el Espanyol dijo que salía de Barcelona o el Atlético se iba a La Peineta. Y la respuesta fue sorprendentemente positiva. El Atlético tiene una petición de socios extraordinaria, más de los que puede tener como socios activos, y el Espanyol ha aumentado muchísimo. Creemos que no es una desventaja, sino al revés. Cuantas más facilidades y comodidades le demos a la gente, mejor. El que vaya a ver un partido de fútbol se tiene que sentir como en su casa, cómodo, con todas las facilidades. El estadio ganaría mucho para el aficionado y por tanto ganaríamos muchos socios», declaró.
El Plan General, único freno a la marcha de Vigo
Mouriño también señaló que lo único que puede frenar que el Celta se marche de Vigo es que en el nuevo Plan General se contemple un nuevo estadio para el conjunto celeste. No es optimista en este punto. «A no ser que el alcalde recogiera en el nuevo Plan General un terreno para el nuevo estadio, seguiremos adelante con nuestro proyecto. Lo tenemos decidido y es irreversible. Haremos Ciudad Deportiva con estadio. No tenemos fecha. Tenemos algunas posibilidades y esperamos concretarlas lo antes posible», señaló.
El presidente también se volvió a referir a su oferta de compra de Balaídos, que el Concello rechazó hace unos meses. «Claro que se puede vender Balaídos, pero hay que tener voluntad política. Es muy difícil de entender lo que está pasando con el Celta. Tomar la determinación de irnos de Vigo se debe a que son ocho años de lucha continua sin poder avanzar ni un solo paso en nada», dijo y aseguró que esta oferta fue ‘altruista’ y pensando en el bien de la ciudad. «Ofrecimos comprar el estadio precisamente para que no lo pagaran los vigueses. Lo que vayan a hacer con el estadio es una cosa que hay que preguntarle al alcalde y a los vigueses. Me gustaría quedarme en Vigo. Estamos haciendo todo lo posible, pero es imposible. Ofrecimos comprar el estadio para que no gastara la ciudad. Sin el control de la obra, las deficiencias se van a seguir multiplicando. No queremos ir a un estadio, hacer una concesión y que todos los problemas vengan después al Celta», finalizó.




















