Eduardo Berizzo asegura que el equipo está ahora centrado en la Liga y en los duelos ante Valencia y Eibar, pero no esconde que el enfrentamiento de cuartos de final de Liga Europa ante al Genk es muy ilusionante y trascendental para la historia del club. «Nuestra situación nos obliga a seguir alimentando el tren de la Liga. Vamos a ir a Valencia a intentar ganar y le intentaremos ganar al Eibar porque la matemática nos pone a tiro del sexto o séptimo lugar. No digo que sea sencillo, pero nuestro rendimiento futbolístico nos invita a ilusionarnos. Pero sí que es cierto que el partido ante el Genk es trascendental para nosotros, eso no lo voy a descubrir yo. Para nosotros esa cita conlleva y nuclea una gran ilusión concentrada. Porque es el techo de nuestro club, porque es una competición tremendamente ilusionante de cara a la potencialidad de nuestro club, de nuestro equipo, de nuestros futbolistas. Es una competición que la iniciamos con una ilusión pequeña y a medida que ganábamos se fue transformando en una bola de nieve en la que hoy nos gusta girar. Pero cada partido debemos intentar ganarlo y en eso la administración de cada futbolista toma una trascendencia fundamental», señaló.
Para que el equipo mantenga la intensidad, Berizzo hará rotaciones, aunque no serán masivas. «Mi objetivo es mantener la fortaleza del equipo en el once. A veces repetir el once lo garantiza, a veces cambiar lo garantiza. Nuestro poder como equipo necesita su máxima expresión todos los partidos. El equipo no por repetir el once mantiene el tono del partido anterior. A veces sí, a veces no. A veces análisis individuales están por encima del colectivo, el riesgo individual de repetir a un futbolista conlleva quitarlo y eso hace que tengamos que buscar la forma de que la fuerza como equipo acabe siendo la misma. A veces el análisis colectivo se impone y a veces se impone el individual», comentó.
Y es que el técnico es consciente de que el equipo funciona mejor si dosifica los cambios. «La idea madre es saltar en Valencia con las posibilidades de ganar intactas. Y creo que cuando hay mucho cambio dentro del equipo, no es que perdamos fuerza en el ganar, pero sí nuestra fisonomía como equipo, nuestro juego reconocible, sufre una endeblez. Cuando uno hace quirúrgicamente cambios eso no sucede. En ese análisis acertado y preciso de quién debe entrar por quién es donde nos encontramos. La plantilla siempre lo ha entendido porque tiene una capacidad de esfuerzo siempre máxima, son muy profesionales, muy buenos compañeros entre sí. Tengo la suerte de administrar una plantilla con ese perfil. Cuando Sergio no juega alienta a Rubén y cuando Claudio no juega alienta a Rossi. Y a la inversa. Todo el mundo está pendiente del compañero para que el equipo siga subido al tren de ganar siempre», señaló.
Por último, destacó la importancia de ganar los dos próximos partidos ligueros para no descolgarse de la lucha por Europa. «Nosotros nos planteamos mantenernos muy cerca de esa posición, cualesquiera que sean los resultados. Porque cuando te alegras porque perdió uno es porque ganó el otro. Van intercambiando esa posición. Me parece que es muy importante para nosotros mantenernos muy cercanos a esa posición. Ganando, no perdiendo el tren. El enfrentamiento directo de más adelante nos permitirá dar el zarpazo, pero para dar el zarpazo necesitamos estar a tiro, necesitamos ganar. Volvimos muy bien del parón, nos vino muy bien descansar, y mañana tenemos que replicar la actuación del lunes», finalizó.




















