Cuando Aspas regresó al Celta, en el verano de 2015, firmó hasta 2020 y se estableció una cláusula de rescisión de 30 millones de euros. En estas dos últimas temporadas su rendimiento está siendo excelente, especialmente en esta, en la que lleva ya 21 goles y se ha estrenado con la selección española absoluta, y varios clubes se habían interesado en su contratación.
Él, sin embargo, declaró en más de una ocasión que su deseo era permanecer en el Celta y hace unas semanas se intensificaron las negociaciones para una renovación que finalmente ha llegado a buen puerto. Con esta ampliación, prácticamente se garantiza que Aspas acabe su carrera en el Celta, ya que cuando finalice su nuevo contrato estará a punto de cumplir 35 años. Además, esta alta cláusula también impide que algún club tenga la tentación de intentar hacerse con sus servicios.
Esta cláusula de rescisión es la más elevada de toda la plantilla celeste, junto a las de Claudio Beauvue y Pione Sisto, que se sitúan también en los 40 millones. Por detrás está la de Rubén Blanco, que es de 30 milllones.
Tras certificar esta renovación, el próximo objetivo es cerrar también la continuidad de Eduardo Berizzo, que termina contrato el próximo mes de junio y por el que se han interesado varios equipos, como el Villarreal o el Valencia.
Otros asuntos pendientes son la renovación de algunos pilares de la plantilla. Es el caso de Jonny, con el que también hay ya negociaciones. El lateral concluye contrato en junio de 2019 y su cláusula es ahora mismo de solo 14 millones -a partir de junio subirá hasta los 16 y en la 2018/19 será de 18-. En una situación parecida se encuentra Nemanja Radoja. El centrocampista serbio está completando una gran temporada y su cláusula se sitúa en 10 millones de euros. Por último, la de Wass, otro de los futbolistas que ha despertado interés de otros equipos, es de 25 millones.




















