«Está reparado el desperfecto que hizo el temporal. Levantó unos 20 metros cuadrados de planchas de la cubierta de la grada de Río. Además, otros 20 quedaron en un estado de deterioro muy importante, por eso no se pudo jugar el partido, porque amenazaba con que cualquier viento volara esas chapas. Se sustituyeron y se hizo un refuerzo de todo el entorno. Aproximadamente, 350 metros cuadrados. En este momento el estadio de Balaídos tiene todas las condiciones de seguridad. Están reparados todos los desperfectos del temporal», aseguró el alcalde de Vigo, Abel Caballero, que este lunes visitó Balaídos.
Concretamente, se reforzó el apoyo de la correa de acero laminado que cedió por la acción del viento, se fijaron las placas sueltas y se reforzó el material de cobertura en la zona más expuesta del estadio. De este modo, se reforzó toda la zona circundante al desprendimiento, aumentando en un 35% la resistencia en 350 metros cuadrados.
Estas obras, como explicó Caballero, las acometieron «los Bomberos de Vigo, que son unos profesionales excepcionales, bajo la dirección de los ingenieros y los arquitectos del ayuntamiento. Está absolutamente preparada para poder jugar el jueves».
Por otra parte, el alcalde aseguró que las obras de remodelación de la grada, cuyo contrato se firmó la pasada semana, ya han comenzado. «Ya hay unos trabajadores tomando medidas porque ya está en marcha la gran sustitución de la cubierta. Es una obra que salió a licitación por casi 7 millones de euros y se han iniciado los trabajos preliminares. A partir del próximo mes de agosto ya estará hecha la nueva grada. A partir de ahí iniciaremos la grada de Marcador y un poco más tarde la de Gol», dijo Caballero.
El alcalde asegura que esta reforma estará completada para el comienzo de la próxima temporada y que no se producirán retrasos como los que hubo en Tribuna. «A mediados de agosto estará. Aquí tenemos certeza porque la estructura sobre la que se monta no tiene gran peso encima y por tanto no hay que temer, como en Tribuna, que al quitarle el peso el cemento de las columnas pierda fuerza y que significó un pequeño retraso. Esto va sobre certeza. Ahora estamos viendo cuál es la senda óptima para la reforma, para quitar la cubierta vieja y poner la cubierta nueva», señaló.
Por último, se refirió una vez más a la polémica surgida por la suspensión del duelo ante el Real Madrid. «Fue el presidente de la Liga que sí, que le habían presionado. Nosotros sabíamos que estaba habiendo presiones. Decían que querían hacerlo ellos trayendo dos trabajadores desde Madrid o que se podía jugar cerrando una grada. Pero con la seguridad no se juega. La nota del Madrid no era veraz. Era un serio riesgo para la seguridad de los trabajadores. Eso es una polémica que ya pasó y toda España nos dio la razón», finalizó.




















