«Mi objetivo es empezar a competir, coger ritmo de partidos y tener minutos con mis compañeros, a parte de los entrenamientos. Quiero volver a sentirme jugador en el campo, que es lo que más cuesta y donde de verdad coges ritmo de partidos. Hay que seguir trabajando muy duro para poder sentir minutos», explicó Fontás.
El central reconoce que el proceso de recuperación no ha sido fácil. «Ha sido duro. Intentamos no pasar por el quirófano, pero tuvimos que hacerlo al cabo de un tiempo y después de una operación ya se sabe que la recuperación siempre es larga y costosa. Así ha sido. Ha habido momentos duros, pero he ido asimilando las cosas sabiendo lo que había y haciendo lo que tocaba en cada momento. Al principio no podía prácticamente hacer nada, luego hice mucho gimnasio y después mucho trabajo de campo, que se agradece mucho más porque ya ves cerca el objetivo de conseguir el alta médica que he conseguido ahora», dijo.
Tras estos malos momentos, a Fontás le apetece ahora disfrutar de su profesión. «Tengo ganas de sentirme parte del grupo porque cuando estás lesionado te sientes fuera. Tengo ganas de sumar desde dentro, de poder ayudar a mis compañeros en los malos momentos y disfrutar con ellos de los buenos», comentó.
El defensa catalán se encuentra preparado para asumir el reto que supone una temporada tan exigente y a la vez tan excitante como la que tiene el Celta por delante. «Afrontamos una temporada dura pero ilusionante. Sabemos que va a ser difícil, que tenemos tres competiciones por delante con rivales de mucho nivel. Pero trabajamos muy duramente, todo el mundo está muy metido, sabiendo que tenemos que hacer las cosas muy bien para poder mejorar incluso la temporada anterior y en ese camino estamos», finalizó.




















