«No queda otra. Está claro que jugar contra el Deportivo es siempre bonito. Igual aquel día se entendieron mal mis palabras. Nunca dije que jugar contra el Deportivo fuese una tontería. Todos queremos jugar contra el Deportivo, ojalá fuera cada dos días o cada día incluso. Pero ir a Uruguay… Estábamos acostumbrados a jugar en Pasarón, que estaba bien, al lado de casa. Pero si hay que ir a Uruguay, se va a Uruguay con ilusión, con ganas y para ganar, que para eso vamos», explicó Mallo.
Recordemos que el Celta se enfrentará al Deportivo en Montevideo el próximo 21 de julio (22:30, hora española, TVG) dentro de un cuadrangular en el que también participan los clubes uruguayos Nacional y Peñarol. La final y el partido por el tercer y cuarto puesto se celebrarán el sábado 23.
Objetivo ambicioso
Por otra parte, Mallo también se refirió al objetivo que se debe marcar el Celta esta temporada. El capitán cree que el equipo debe mirar hacia arriba en la Liga a pesar de tener que enfrentarse a otras dos competiciones muy exigentes. «Soy realista. Igual me tiran de los pelos, pero para mí el Celta no tiene que estar peleando por evitar el descenso. Está claro que luego cada año se puede dar mejor o peor. Pero creo que el Celta tiene equipo para estar de mitad de la tabla para arriba y no pasar apuros. Luego, nos lo dirá el día a día. No hay que marcarse objetivos ahora mismo. Hay que ir poco a poco, partido a partido. En Liga Europa hay grandes equipos y hay que competir y hacer un papel digno, como siempre ha hecho el Celta en toda su historia», comentó.
Al lateral le hace especial ilusión competir en Europa con el Celta. Y recuerda que él vivió la última etapa continental celeste desde el otro lado de la barrera. «Yo estuve de recogepelotas en el último partido en Balaídos. Y estoy muy ilusionado y con muchas ganas de que llegue el primer partido, no el de Liga, sino el de UEFA. Pero está claro que la UEFA hay que disfrutarla, pero lo que nos da de comer es la Liga. Es nuestra prioridad y hay que hacerlo bien», dijo.
Mallo espera que la disputa una tercera competición no les pase factura en la Liga y que no se repita la historia de las dos últimas ocasiones en las que el Celta jugó en Europa, cuando acabó descendiendo a Segunda. «Por desgracia tenemos los ejemplos muy claros. No nos tenemos que creer nada. Sabemos quiénes somos, de dónde venimos. Cabeza fría y sobre todo mucho trabajo», finalizó.



















