Fidalgo ha asegurado que resulta imposible que los trabajos estén concluidos para el 21 de agosto, inicio de la nueva temporada. «Balaídos no va a estar listo para el comienzo de Liga. Hay una clara indefinición del proyecto», ha explicado Fidalgo.
En este sentido, ha enumerado dos condicionantes que, según él, no fueron previstos en el proyecto inicial y que ahora imposibilitan el normal desarrollo de las obras. Por un lado, la necesidad de reforzar la estructura de hormigón con el objetivo de que pueda soportar la estructura metálica sobre la que se asentará la visera de aluminio de color azul celeste. Y por el otro, el hándicap de que tampoco existe proyecto de iluminación, con dos torretas que no tienen cabida en la nueva grada.
Asimismo, Fidalgo ha señalado que el proyecto contempla la desaparición de 5 filas de Tribuna -3 próximas a la zona del palco, y 2 a la de Preferencia- con lo que habrá que reubicar en distintos lugares a socios que ya han renovado su carnet. Algo, apunta, que ya ha comenzado a suceder.
Ante esta situación, el concejal recuerda que el PP advirtió desde el primer día de la indefinición del proyecto, que podría acarrear continuas modificaciones. No obstante, y pese al retraso acumulado, Fidalgo ha instado al Gobierno municipal a poner todos los medios que tiene a su alcance ya que «aún está a tiempo de revertir la situación. Es urgente que el Concello y la constructora se sienten para arreglar los problemas, dar un impulso a las obras y explicarnos cuándo van a terminar».
«Se nos dijo que la obra completa de Balaídos estaría lista para la temporada 2017-2018, y la grada de Tribuna no avanza, mientras que no hay proyecto para la grada de Marcador, ni para Gol, ni para Río. ¿Qué está pasando con la reforma del estadio?», se ha cuestionado.
En este contexto, el concejal popular ha alertado de la próxima visita de los inspectores de la UEFA, que examinarán el estadio una vez concluida la Eurocopa. A día de hoy, ha advertido, «está por ver si el Celta podrá jugar la Europa League en su casa o tendrá que desplazarse a otro estadio».
Fidalgo también se ha referido a las «casi inexistentes relaciones entre el Celta y el Concello en estos momentos».
«El Celta es un sentimiento, Balaídos forma parte de nuestro ADN y de nuestras vivencias como vigueses, y si hay dinero lo que hay que hacer es gestionar de modo adecuado, sentarse y sacar la obra para adelante, sin buscar otros culpables ni excusas”, ha concluido.



















